El trabajo de la rigurosa disciplina del arte lo comencé a desarrollar hace ya más de veinticinco
Siendo estudiante de diseño textil, ingrese, a la Escuela de Arte de la Universidad Católica de Santiago como alumna vespertina.
Recibida en el año 1980 como diseñadora textil, y atrapada en el quehacer del lenguaje artístico, seguí su senda, encontrando en el Arte Javanès, directamente ligado al campo textil, un medio de expresión, el cual desarrolle durante algunos años, específicamente creando Batik.
Paralelamente al trabajo en el Batik, seguí estudiando, perfeccionando y desarrollando las técnicas correspondientes a las artes plásticas (carboncillo, sepia, pastel, óleo y acrílico).
Mi primera etapa en mi creación artística, se sustento fundamentalmente en el trabajo de bodegones y naturalezas muertas, buscando transmitir la atmósfera que se generaba gracias a la luz.
Es así, que en la evolución de mi trabajo profesional, no solo he puesto mi interés en profundizar las diversas técnicas que me han permitido expresarme, sino que con el paso del tiempo, se han ido gestando motivaciones e intereses que han ido cambiando, producto de las vivencias propias del ser humano, siendo estas constituyentes de lo emocional e intelectual.
A partir del año 1989 estaba viviendo en Valparaíso, en donde fui atrapada por su magia cautivadora. De esta manera, me perdía en sus cerros, ascensores, escaleras, capturando sus imágenes en mi croquera y lente fotográfico. Trabajando, componiendo y ?descomponiendo?en mi taller esos apuntes y vivencias, nació luego de varios años de profundo trabajo, ?El Porque de Valparaíso?.
Así, permanecí dedicada casi una década a partir del 89 a nuestro actual ?Patrimonio de la Humanidad?,
A partir del año 1999, decido explorar lo que se estaba gestando en mi alma y mi razón, e intelectualizarlo, fundamentarlo, darle rienda suelta a los sentimientos y?.abocarme al trabajo de ?La Huella del Tiempo?.
Mencionar, mi actividad como docente, la cual me deja plena, tanto como mi trabajo de pintora, es muy importante, ya que llevo mas de veinte años enseñando y debo decir que de ello también he aprendido y me he nutrido en una enriquecedora interacción con mis alumnos.
Roxana Werner