Alfredo I. Bernet nace en Buenos Aires en 1953. Desde niño se vio atraído por la pintura, las manchas y las texturas de los cuadros. Plasma en la tela lo insondable de la luz, los colores del escenario natural. Los contrastes, reflejos y sombras, son elementos que usa para evocar el paisaje, los elementos del entorno, la vegetación exuberante, y la belleza del Delta del Paraná.