El realismo se ocupó de sacar a la superfie lo que las calles guardaban en su profundidad. El realismo pasó por la fotografía costumbrista, la fotografía documental, la fotografía periodística y la fotografía de tu fiesta de cumpleaños. El realismo no está muerto. El realismo todavía no ha sacado todo el barco hundido a la superficie. Recortes de realidad es igual que decir dosis de conciencia real. No estoy muerto, no me hago el muerto, no quiero parecer un muerto. Camino, intuyo y disparo. Luego viene el título. Una ficción que redescubre una imagen auténtica, algo que por fin se convertirá en algo real. Redescubro imágenes porque las pongo encima de la mesa y las hago moverse en mi teatro particular. Entonces se produce el reconocimiento recíproco entre el observador y la fotografía. Porque lo real está ahí, por debajo de la superficie y yo necesito sacarlo a la luz. Yo lo sé... y mi maldita cabeza también lo sabe |
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