El Comienzo En mi casa había un taller de pintura. Dale a un chico un lugar donde expresarse y ahí estará, investigando los pomitos, los pinceles, los atriles. Era un lugar con pocos “no”, donde podía mancharme la ropa, las manos, quedarme hasta tarde, y estar con gente feliz, haciendo lo que quería hacer, escuchando hablar con pasión. Santa Catalina era un bosque en Lomas de Zamora, ideal para salir a pintar en grupo, y ahí estaba, corriendo entre los árboles, jugando a la escondida, investigando las cuevas túneles y pasadizos secretos que rondaban esa estación solitaria, hasta que me aburría…-¿Mamá, puedo pintar?-Claro, apoyá el cartoncito contra un árbol, tomá pinceles tomá una paleta tomá trapo, tomá óleos, tomá un tachito con aguarrás y tomate un mate que ya sos .......Ja! Así empecé a pintar. Los Maestros En el taller mi vieja (Mara Menéndez) daba clases junto a Rubén Soriente, ellos fueron mis primeros maestros dado que yo siempre estaba dando vueltas entre los atriles y escuchaba los conceptos de pintura que después trataba de aplicar en mis dibujos. Fueron muchos años de modelo vivo, de bocetar y bocetar figura humana, cientos de papeles abollados, de rollos archivados llenos de carbonilla y algunos también colgados e ...
Leer biografia completa
|
Florencia Menéndez está entre los favoritos de:
Ver todos
|