Desde mi taller: Sócrates Rízquez
Abr26

Desde mi taller: Sócrates Rízquez

Soy Sócrates Rízquez García, nací en Málaga en 1966 y gracias a mi padre cogí los pinceles desde muy pequeño y como consecuencia soy un gran amante y estudioso de la pintura. Durante los años 80 exploré el surrealismo utilizando variadas técnicas. En 1987 expuse en la Sala de la Oficina de Turismo en La Línea de la Concepción. Ese mismo año descubrí casi totalmente por accidente la pintura con esmaltes sintéticos y desarrollé nuevas técnicas para poder crear obras de arte usando un medio de uso tan industrial. Durante esos años descubrí y me adentré en la pintura Pop desarrollando obras para cartelería y similares. Adopté casi exclusivamente el esmalte como medio de expresión, y animado por la brillantez en los colores que aporta este tipo de pintura la utilicé en numerosos y diferentes proyectos. Realicé frecuentes viajes a museos europeos para estudiar la pintura directamente de los cuadros, especialmente de los maestros impresionistas y, más asiduamente, en el Museo D’Orsay en París, cuna de mi inspiración. Estudié de forma autodidacta pero intensiva el Impresionismo, y después de asistir a una exposición de Richard Estes me acerqué al estilo hiperrealista con curiosidad y ganas de aprender de sus artífices más sobresalientes. Mientras tanto atendí a encargos en muy distintas disciplinas y algún que otro certamen pero sin dejar que estas tareas me distrajeran de mi dedicación principal y casi exclusiva que es el estudio, la experimentación, y posteriormente, la especialización en el uso del esmalte como expresión artística de vanguardia. Paralelamente a la producción pictórica también he adquirido profundos conocimientos en el terreno del diseño artístico y sobre todo en su vertiente digital donde he cosechado éxitos en la generación de imágenes artísticas 3D y creaciones vectoriales. Durante 2007 realicé como ejercicio en el uso de esmaltes una serie concreta de paisajes urbanos sobre la ciudad de Tokio. Y ya de una forma mucho más intensiva y especializada desde 2014 vengo elaborando una serie de esmaltes sobre Nueva York fiel al evolucionado estilo producto de mi investigación. ¿Cuándo y porqué empezaste a pintar? Empecé a pintar de muy pequeño, de hecho no me recuerdo sin un pincel en la mano. Mi padre siempre ha sido un gran aficionado a la pintura y amante del arte. Los conocimientos que adquiría de forma autodidacta me los transmitía directamente a mí, ya que siempre me tuvo como fiel espectador y por tanto, como alumno. Mi dedicación tanto a pintar como al estudio artístico ha sido continuada desde entonces. ¿Cómo crees que deben ayudarse una galería y sus artistas? Hasta hace poco no he sentido la necesidad de dar mi obra a...

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La Crítica: Bet Calderer
Abr24

La Crítica: Bet Calderer

Un rostro, una mirada. ¿Por qué nos miramos a los ojos? La mirada es una puerta que se abre hacia el alma, es el indicio de lo que hay más allá, de lo oculto. Las palabras, a menudo, se dirigen hacia un lugar, y los ojos a otro. Porque las palabras se prestan al engaño, pero a las miradas no les gusta la farsa. En la pintura de Bet Calderer las miradas dicen «sí», dicen «no»; revelan muerte y vida; hablan sobre la poesía y la verdad. El rostro de los ángeles En Dos ángeles, la mirada está ciega y las alas rojas, el lienzo llora. Al fondo, una galería medieval y un cielo apocalíptico que anuncia malos augurios. El mundo ha cerrado los ojos pero su sueño se ha convertido en pesadilla. En Ángel II, la mirada llena el cuadro. Es una mirada fija, fría pero intensa, que aturde y excita y que casi obliga al espectador a bajar los párpados y admitir el pecado. ¿Es el ángel exterminador? La angelología de Bet Calderer continúa con Ángel III. El espectador puede descansar porque la mirada del ángel se dirige hacia otro lado. Es un rostro andrógino, clásico, que se muestra melancólico, tal vez cansado de interceder por los hombres. Y las figuras de Ángel IV miran hacia el cielo y lloran sangre. Temen la cólera divina. Y sufren por nosotros. En su colección de ángeles, Bet Calderer exhibe su talento pictórico y sus inclinaciones temáticas. En los rostros, la pintora catalana saca a relucir su destreza para el dibujo. En cuanto al color, apuesta por la economía y el contraste, con un tono dominante que apoya el efecto del cuadro: azul melancólico, rojo violento, etc.  En los fondos, por su parte, Calderer explota su vena mística y abstracta. El rostro de la danza Diseñadora y escenógrafa teatral, Bet Calderer nos regala una serie que homenajea a grandes nombres de la danza contemporánea además de algunos personajes de ficción. Usando carboncillo y acrílicos sobre papel acuarela, la serie Retratos de la danza es un juego de miradas sobre el genio artístico. Sergei Polunin, el principal más joven que logró tal estatus en el Royal Ballet de Londres nos mira displicente y coqueto, mientras una mano retoca su ojo antes de salir al escenario. Por su parte, Jorge Donn, de la compañía de ballet  Maurice Béjart, sueña mirando al cielo. Y Plitsetskaya mira de soslayo, con el deber cumplido. Y la Carmen, que es pasión roja, animal herido y astucia mundana. Rostros anónimos y abstracciones La colección de Bet Calderer se completa con sus coloristas rostros anónimos, acrílicos de mayor...

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Desde mi taller: Bet Calderer
Abr19

Desde mi taller: Bet Calderer

No escogí el arte, él me escogió a mi. Estudié Bellas Artes en la Universidad de Barcelona, y he intentado mantenerme inmersa en él como forma de levitación que me permite separarme del mundo real. ¿Cuándo y por qué empezaste a pintar? Imposible recordarlo porque siempre dibujé y pinté. ¿Cómo crees que deben ayudarse una galería y sus artistas? La Galería interesa solo en el sentido que me permite seguir haciendo lo que más me gusta. Me permite mostrarme. Hacer una entrevista me parece una buena ayuda. ¿Qué consejo darías a aquellos artistas que empiezan a mostrar su obra? Que sean sinceros con ellos mismos para así serlo con los demás, que lo que pinten sea un vómito profundo. Que vivan sin límites. ¿Cómo vendiste tu primera obra? ¿Hay alguna con la que sientas una mayor conexión?  No he dado mucha importancia a la venta, no lo recuerdo. Sí, hay una que quizá sea mi confesión más profunda, un resultado místico fruto de un estado de conciencia óptimo. ¿Qué es el arte para ti?  ¿Qué papel juega en tu vida? ¿Vives del arte? Una forma de vida, es el eje principal junto con el amor en sus distintas formas. No podría decir que todo lo que pinto sea arte. Así tampoco todo lo que vendo lo es, muy a mi pesar. ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?¿Te identificas con algún otro artista? Libros, danza, cine, teatro, una persona nueva que conoces, ver a mi hija bailar, cualquier cosa que me golpee en el estómago. No me identifico pero lo adoro, sin duda Dalí. ¿Qué tiene tu proceso creativo que lo haga especial? No siento que haga nada especial. Suelo trabajar con música, eso si es imprescindible. Dibujo encima de la música. ¿Has realizado alguna exposición últimamente, qué puedes contarnos? ¿Tienes algún proyecto en mente? Últimamente no hago exposiciones ya que no es muy gratificante, dejo cuadros en restaurantes cuyo ambiente me gusta y uso las redes sociales para mostrame. Tengo un proyecto pero es secreto, totalmente inconfesable. Podrías recomendarnos: Un artista: Recomendaría la obra del poeta del cine Andrei Tarkosvski. Una obra: La vida de Dalí o Lorca. Un libro: El diario de Anaís Nin. Una película: Cumbres borrascosas en la versión de Juliette Binoche y Ralph Fiennes. Muchas gracias. Te invitamos a visitar la galería de Bet Calderer en Artelista.    ...

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Desde mi taller: Jacques Villares Castillo
Abr10

Desde mi taller: Jacques Villares Castillo

Nací en Cormeilles en Parisis, París (Francia), en 1967, aunque me crié en España, en Madrid. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos de profesión, comencé a pintar en serio hace algo menos de cuatro años. ¿Cuándo y por qué empezaste a pintar? Comencé a pintar desde pequeño, con pinturas, papeles y pinceles de mi padre, también acuarelista, a sus pies. Pinté durante la carrera, vendiendo algunos cuadros para pagarme mis salidas, vicios, etc. Después, un parón de unos 20 años sin tocar un pincel y en el 2013, vuelta a empezar, de cero. Un trauma, jajaja. ¿Cómo crees que deben ayudarse una galería y sus artistas? Buff, pregunta complicada. Entiendo la posición de las galerías, combinan su pasión por el arte, con el negocio, pero creo que en algunas ocasiones estaría bien salirse del circuito establecido, de los artistas consagrados para dar cabida a gente menos conocida. También ayudaría, el minimizar las comisiones, permitir exponer de forma más barata. Por parte de los artistas, dejarse asesorar por las galerías, ya no tanto por las temáticas de las obras, evidentemente cada uno pinta lo que le sale de dentro en ese momento, pero sí en cuanto a precios, presentaciones, formatos, etc. Algunas veces nos creemos que nuestra obra vale más de lo que realmente están dispuestos a pagar y si tenemos que pasar por una galería, hay que entender que lo que ellos quieren, con razón, es vender.  ¿Qué consejo darías a aquellos artistas que empiezan a mostrar su obra? Pues creo que salvo que tengas contactos con las galerías y que estén dispuestas a apostar por ti de salida, la solución más rápida está en las redes sociales, en las galerías virtuales, en blogs, páginas personales, etc. En definitiva, en la red. Es una ayuda magnífica para que te conozcan en todo el mundo. También exponer, en colectivas, en cualquier sitio que te propongan, sobre todo si ves interés: restaurantes, hoteles,… no solo las galerías clásicas. ¿Cómo vendiste tu primera obra? ¿Hay alguna con la que sientas una mayor conexión? Pues antes del primer parón comentado, mientras estudiaba la carrera, vendía acuarelas, así que sería sobre los veintitantos años (hace un milenio más o menos). Con eso me pagaba mis salidas, no compraba material porque utilizaba el de mi padre, jeje. Fue al dueño de una tienda de fotos, al que luego vendí muchas más. Sobre la obra, no podría hablar de una sola, tampoco muchas, ahora mismo las fijaría en cuatro, curiosamente tres de ellas relacionadas con la nieve, y todas de un tamaño considerable.       ¿Qué es el arte para ti? ¿Qué papel juega en...

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Desde mi taller: Miguel Angel Casco
Abr07

Desde mi taller: Miguel Angel Casco

Hola, soy Miguel Ángel Casco, estudié la Licenciatura en Artes Plásticas y una maestría en Diseño de Información en la Universidad de las Américas Puebla, en ambas logré graduarme con honores. Mi trabajo pictórico me ha valido la invitación para exponer tanto en México como en el extranjero, participando en más de veinte exposiciones individuales y colectivas, de las cuales destacan las realizadas en El Museo Latino en Nebraska (Estados Unidos), el Centro Cultural Universitario Bicentenario en San Luis Potosí (México), las Galerías del Palacio Municipal y Capilla del Arte en Puebla (México). Actualmente trabajo en el Museo de la Cancillería de la Ciudad de México, en el área de Diseño, Administración y Museografía. ¿Cuándo y por qué empezaste a pintar? Mi padre es escultor, siempre me invitaba a apoyarle en su taller aunque la escultura no fue lo que llamó mi atención; me gustaba dibujar con carboncillos y lápices de colores. Hacía retratos, figuras animadas y uno que otro estudio de perspectiva. A mis doce años busqué inscribirme en mi primer taller de pintura, con el Mtro. José Arnulfo Munive, donde descubrí mi atracción por el ambiente casi alquímico que se producía en el taller en el que aprendí a pintar. Los materiales, su plasticidad y las texturas que resultaban de la pintura al óleo me encantaron y fue también donde descubrí que las imágenes fungían como un medio de comunicación y que a través del arte es posible comernos el mundo de otra manera. ¿Cómo crees que deben ayudarse una galería y sus artistas? El mercado nos ha enseñado que mientras un objeto se venda como arte, es arte. Desde este punto de vista cabría destacar la importancia de las galerías para los artistas como agentes de legitimación. Si bien el artista debe ser capaz de construir una pieza bien estructurada, que dialogue, que invite a leerse y no sólo eso, sino que  cuestione, que perturbe… La galería tendría la responsabilidad de acomodarla en el mercado. Las estrategias que utilizan sitios como Artelista son bastante pertinentes, porque generan un diálogo entre la pieza y el espectador. Recién me inscribí al sitio, recuerdo que elaboraron un pequeño ensayo respecto a las piezas que había sometido al sitio, lo cual me maravilló porque significa que creen en el trabajo. En esta ocasión, a través de la entrevista sé que se sumarán personas a la lectura de mi propuesta artística. Con esto quiero decir que el vínculo entre galería y artista es de suma importancia, ya que la galería, de alguna manera, es la que catapulta el trabajo de a quien ella suscribe. ¿Qué consejo darías a aquellos artistas que...

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La Crítica: Jordi Torrent Colomer
Abr05

La Crítica: Jordi Torrent Colomer

La soledad de una bicicleta con el último sol de la tarde, el silencio de una biblioteca, el bullicio de una terraza, el romanticismo meciendo una góndola… Jordi Torrent es un observador certero que plasma con elegancia el sedimento que transpira la vida ante nuestros ojos. Habilidoso dibujante y de ingente producción, sus obras han cosechado innumerables premios, especialmente de pintura rápida, su gran amor. Pintar la vida pasar Desde que el ser humano fue consciente de sí mismo siempre ha tenido el anhelo de atrapar la vida en imágenes. Ese anhelo se transformó en obsesión en la segunda mitad del s. XIX, cuando una serie de pintores reaccionaron contra el academicismo para «impresionar» la vida. Aquel estilo ha sabido conectar con el gran público como ningún otro en la historia reciente del arte. Jordi Torrent ha consolidado su trayectoria artística partiendo de las máximas del impresionismo, una pintura melancólica que se debate entre la viveza del instante y la nostalgia del (inexorable) paso del tiempo. Por eso conecta tan bien con el público, porque no exige un a priori estético: se trata de degustar la vida en un lienzo, sin necesidad de manual de instrucciones. Pero como la poesía más desnuda, que es capaz de activar nuestra memoria más íntima, la obra de Jordi Torrent nos trae recuerdos… a cada uno, los suyos. Dos bicicletas aparcadas en una plaza con un mercadillo (Torroella) nos ofrece la brisa del verano, el pantalón corto, el paseo y el olor de la fruta fresca. ¿Cómo no viajar atrás en el tiempo y (re) visitar la plaza del pueblo, escuchar a los paisanos regatear con los comerciantes y sentir el aroma de la placidez? Y el mar (Caloret). Qué fácil es escuchar el rumor de las olas, el bullicio de los niños y sentir el agua en nuestros pies en uno de tantos veranos. Pero la vida no solo transcurre lenta y sosegada, también acelera los lunes, en los pasos de peatones de las grandes ciudades (Día de trabajo). Entonces sentimos el metro, la corbata en el cuello y el pitido de los coches con prisa. Y se oscurece. La soledad de un cigarrillo a medio fumar nos despierta sensaciones de agridulces, de final de noche, de vuelta a casa en penumbra (He dejado de fumar). Pintura rápida que se degusta lenta Con casi un centenar de premios, Jordi Torrent es un pintor con un merecido reconocimiento. Su afición a la pintura rápida le ha dado muchas satisfacciones. Esta modalidad exige por parte del artista un sexto sentido para la selección del motivo. En la mayoría de ocasiones, el paisaje es el...

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