Esta obra presenta una doble lectura, por un lado podemos ver a un niño que describe su actualidad a través de los aspectos de la sociedad en la que le tocó vivir, por otro lado podemos leer un imperialismo que se sienta sobre este mundo y decide dominarlo y poseerlo como un niño que pretende poseer un juguete, ambicioso y berrinchudo, que con solo apretar un botón pretende acabar con el juego.
¿Te gustaría ver cómo quedaría esta obra en tu salón?