De la serie: "Personajes virtuales". Díptico. Acrílico sobre lienzo. 60 x 120 cm.
Arte Pop.
Lo real puede imitarse o ser transformado. En cualquier caso, ninguno de estos actos es perfecto como acción misma y ninguno prevalece afortunadamente sobre el otro, de ahí que ambos ejercicios estén presentes en una misma obra y en continua comunicación. Toda transfiguración de lo real abre las puertas a una nueva realidad, la mayoría de las veces más exacta para quien la contempla, también más controvertida, por cuanto crea un lenguaje nuevo capaz de alcanzar los espacios emocionales más hondos del observador.
El conjunto de mi obra se mueve entre estos dos planos imperfectos. Modificar lo virtual, desposeer sutilmente a sus arquetipos de aquellos atributos que los singularizan en el imaginario de los juegos de acción (tatuajes, revólveres, sortijas), permite ampliar las connotaciones que cada uno de estos personajes segregan, devolviéndolos a un plano más accesible no sólo para quien los mira, sino para quien los recrea. Lo real transformado no es sino una forma más de multiplicar la realidad.
¿Te gustaría ver cómo quedaría esta obra en tu salón?