Es momento de crear. Aunque no veas un suelo donde plantar semillas, el Cielo es un buen lugar, o la palma de tu mano, o el espacio vacío entre quien has sido y quien no eras...
Lo importante eres tú.
En ti está la semilla, el suelo fértil, el sol, el agua, el aire... la alegría.
¿Te gustaría ver cómo quedaría esta obra en tu salón?