Esta instalación que está constituida por un conjunto de pinturas sin contornos busca crear en el público una nueva percepción del objeto de pintar al tener que mirar las obras pictóricas no en la pared como normalmente suelen ser vistas sino en el piso. Además la ausencia de contornos y el tridimensionalismo de las pinturas buscan la simbiosis entre la pintura (tradicionalmente bidimensional) y la escultura (generalmente hecha en tres dimensiones).