Obra expresionista en su estilo,
Los secuestrados en un conflicto político afrontan situaciones que solo podría hablar de la total deshumanización de una sociedad.
Sociedad que aún busca salidas, talvés cambiando a principios políticos válidos que respeten la vida, con valores inquebrantables que obliguen a los actores armados a buscar la paz.
El secuestro es un atardecer sin rostro porque deshumaniza nuestras sociedades. Nos a quitado posibilidades de futuro. Rompe barreras de vida visibles en nuestro sistema de construcción social; por su corrupción y total desinteres de creación de un mundo posible e imparte nuevas formas de delito que destruye toda posibilidad de crear e imaginar libertad.
Escultura año dosmil cinco.
Medidas: 15 X 17 X 25.5 cms
¿Te gustaría ver cómo quedaría esta obra en tu salón?