EL ABUELO
Le he visto otra vez cuando iba al colegio,
sentado en la silla de paja, el abuelo
me mira con ojos bañados de cielo.
Su trémula mano sostiene el pañuelo.
¿Soledad, tristeza, amargo desconsuelo...?
Su mundo sucumbe ante un tiempo nuevo.
El, sigue cuidando el pequeño huerto.
La ciudad le envuelve con fragor de trueno
dispuesta a engullir su sagrado feudo.
¿Servirá de algo mantener su empeño?
Gigantes de piedra, de vidrio y cemento
le cercan y hostigan. Él sigue en silencio
cuidando sus coles, mimando su sueño.
Sentado en la silla de paja, el abuelo
me mira con ojos bañados de cielo.
* Hace muchos años, cuando yo era maestro, encontraba todas las mañanas a un abuelo que cultivaba un pequeño huerto rodeado por los bloques de pisos de Cornellà de Llobregat (Barcelona) (España).
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