Insomnio eterno es una metáfora del eterno ciclo de vigilia, la caña de bambú sostenida en el espacio, con su línea atraviesa la cama liquida, la línea sigue su trayectoria en una abstracción de la misma caña y metáfora de una columna vertebral, que al llegar a su fin no hace mas que sostener ese delgado manto que suspendido en el paisaje contiene toda la complejidad del sueño, así, nuevamente, comienza el ciclo interminable del insomnio eterno.