 | Este cuadro me parece fascinante. Me impactó desde la primera ojeada. El título se presenta como una clave de lectura importantísima. Sin él no tendría el mismo impacto. La combinación de tonalidades azules y las siluetas-personas a lo lejos sugieren una atmósfera onírica o en otra dimensión. Hay dinamismo y profundidad. Hay una gran luminosidad que activa una gran espiritualidad. La figura amarilla sugiere la presencia de Jesús (si uno es católico) recibiendo a los peregrinos de otras tierras.
El ambiente creado en el cuadro evade el tiempo lineal y nos sitúa en un escenario misterioso pero cálido. laura en 29/06/2008 | |