"...Las cosas se deben hacer como hay que hacerlas y no de obra manera porque entonces se harían de otra manera y así no debe ser. De eso no cabe la menor duda.
A Pulecio le pareció que no. Los demás, aunque les parecía lógico y hasta razonable, no estuvieron de acuerdo..."
Diego el Blasfemo, Caprichos litearios. (Bogotá, 1977)