siento una especial admiración, unión, por los arboles que me sugieren esa paciencia de estar en un sitio cumpliendo su cometido hasta el fin, dando y dando: oxígeno, frutos, cobijo, vida en definitiva; los grandes transformadores de la materia, en este tiempo de desencanto, en que caen uno tras otro los grandes sistemnas que que hemos montado, que tal si empezamos a aprender la lección y actuar como lo mejor de la naturaleza.
¿Te gustaría ver cómo quedaría esta obra en tu salón?