 | Me encanta esta obra: la composicion, los colores... La niña, que integra en su ser el alma del pajaro, como un etereo anelo de materializar su sueño de libre inocencia, la belleza fluida de su vuelo, efimera y eterna a la vez, como el agua... Hermoso. Enhorabuena. Un abrazo. PEPA en 29/07/2008 | |