 | UN TEXTO PARA LA OBRA CARMELO 27-E (PINTURA FEA SOBRE HECHOS FEOS) CLOS Y UN DIÓGENES CARMELITANO La mañana del pasado día 1 de julio, el alcalde de Barcelona nos hizo una corta visita, con ocasión de la inauguración de la nueva plaza del Carmel, la llamada popularmente plaza del socavón. Yo estaba sentado en un banco con mis padres, al lado de la zona habilitada para la butifarrada. De repente el señor Clos se nos acercó para sorpresa nuestra. -¿Qué? -nos preguntó sonrisa en boca- ¿Están ustedes esperando las butifarras? -No -contesté yo- estamos esperando el metro. Una sonrisa del todo franca se le escapó en respuesta a mi ingeniosa e inesperada salida. -Ya llegará -apostilló al momento. Y acto seguido me extendió su mano. Y como no quise estrechársela, la retiro enseguida y se despidió sin más. -Deu. -Deu -repetí más por inercia más que por otra causa. La gente congregada a su alrededor no paraba de pedirle cosas, como si de un Rey Mago se tratara ("Yo quiero una escalera mecánica para mi calle", "yo quiero un piso nuevo", etc...). Uno, en cambio, en su fuero interno sólo albergaba una petición, que se llevase a otra parte su séquito de fotógrafos y guardaespaldas y me permitiese seguir con mis humildes pensamientos.
Manuel Priego en 21/05/2008 | |