Menú
🇪🇸ES€
País
Sin resultados
Idioma
Sin resultados
Moneda
Sin resultados
Unidad de medida
Sin resultados

Would you like to browse in English (United States)?

Con los Artistas de Horta

Magnolo Priego Oliver

1.000 € NO DISPONIBLE

Detalles de la obra

Exposición en el centro civico Matas i Ramis (Del 3 al 20 de octubre del 2006). La foto corresponde a la inaguración (10/10/2008). Yo con el escritor Carles Albert. Detras: mi cuadro "Colegio Santa Teresa: olvidando la primera escuela".

País
España
Categoría
Fotografía
Colección
ÁLBUM DE FOTOS "MIS EXPOS Y YO".
Temática
Arquitectura e interiorismo
Técnica y soportes
Blanco y Negro (Digital)
En Artelista
DESDE EL 18 DE MAYO DE 2008
Etiquetas
col
Licencia
© Todos los derechos reservados

Sobre el artista

Magnolo Priego Oliver

Magnolo Priego Oliver

España | Pintura, Fotografía, Otras

23 55
(EN CONSTRUCCIÓN )MAGNOLO /MAGNOLITO, pseudónimo artístico de  MANUEL PRIEGO OLIVER (El Carmelo, Barcelona, 1968). ARTISTA POLIFÁCETICO. Bio como artista pintor.  Se inicia tardíamente (a los 35… Seguir leyendo

TE PUEDE INTERESAR

Comentarios (1)

Magnolo Oliver

19 de mayo de 2008
Todos guardamos recuerdos de nuestra primera escuela, pero muchos querríamos olvidarlos. Olvidarnos de las lecciones mal enseñadas y peor asimiladas del sistema escolar tardofranquista, con cuarenta alumnos por clase y un profesor que enseñaba lo mejor que podía todas las materias, porque la escuela no tenía bastante presupuesto para permitirse profesores distintos para las asignaturas. Y preferimos no recordar las collejas diarias que los profesores nos administraban porque no sabían ni se les había enseñado ningún otro método para mantener el orden en un frente de batalla en el que sentían que el enemigo les superaba en la proporción de cuarenta y pico a uno. El cuadro de Magnolo Oliver es un recordatorio de aquella época der instrucción escolar deficiente, collejas y piojos, lo que ha sido la infancia escolarr de millones de españoles de mi generación. Es un cuadro "insolente" y lleno de mensajes cifrados, los cuales el observador atento sabrá desentrañar. Claro que ya nadie cree que los cuadros -o la literatura, o las canciones, o las películas- sirvan para cambiar el mundo, o ni siquiera mejorarlo. Claro que ya ni siquiera la pintura abstracta vende, ya no digamos la figurativa (las clases pudientes han encontrado vehículos mucho más adecuados en el video-clips y internet para su narcisismo infracultural). Pero siempre quedará el testimonio del que empuñe un pincel o un bolígrafo. Y quizá, la memoria de quienes vean esta pintura.