Rugido del jaguar
Detalles de la obra
La base de la cosmovisión maya era el ciclo entre la vida y la muerte, como el sol, representado en su faceta nocturna por el jaguar del inframundo. De este lugar surgen las raíces de la ceiba sagrada, el axis mundi de los mayas, y sostén del cielo. Sus ramas adornan los ojos del jaguar, como visión para el sustento del pueblo. En la copa de la ceiba, se posa el ave divina, corazón del cielo e interlocutor entre los dioses y los sacerdotes, quienes comunicaban al
pueblo su mensaje.
En la parte posterior, una mano se extiende buscando al pueblo, al maya actual, para compartir la
sabiduría adquirida por la experiencia de vida de una cultura que ruge por la lucha de salvar no un
pueblo, si no un mundo que empieza a sufrir por la devastación de las selvas.
Sobre el artista
Carlos Eduardo Thomas de la Cerda
México | Escultura
Efrain Malo Robles
22 de octubre de 2009