HOMBRE CON CABEZA DE PÁJARO
Detalles de la obra
Obra única.Tintas sobre papel de 350gr
“UNA LLAMADA A LA CONSCIENCIA”
"Sr.
Me dirijo a Vd. para expresarle mi tristeza y enorme pesar al contemplar los desastres que una sola persona puede generar en la humanidad entera. Acabo de ver su ceremonia de investidura: una enorme ESCENIFICACIÓN TEATRAL DE MEGALOMANÍA QUE NO SE DETIENE ANTE EL DOLOR AJENO POR SATISFACER EL AFÁN DE PODER, DE LUCRO Y DE ABSURDA VANIDAD. Sin duda alguna todo este teatro está apoyado por un grupo con intereses egoístas que favorecen su actitud ególatra en detrimento de miles de personas que están muriendo en lucha abierta y sin cuartel.
Es momento de desenmascarar y llamar a cada cosa por su nombre. Nadie puede hablar en nombre de Dios (que es Amor) cuando está permitiendo que el dolor y la muerte arruinen las vidas de muchas personas.
El peor terrorismo es el terrorismo de estado porque es origen, ejemplo y motivo de muchos otros tipos de terror. El terrorismo que se ejerce desde el poder genera impotencia, rabia, odio, desolación y un enorme desamparo porque no hay un orden jerárquico al que poder recurrir. En consecuencia frente a la desesperación de no tener nada que perder puesto que la vida, el bien más preciado, no se está valorando, se toman actitudes violentas muestra y reacción del dolor frente a la impotencia a la que se ven sometidos muchos seres para lucro de otros que tienen cargos de poder y que lo están ejerciendo de forma tiránica, despótica y desconsiderada. Personas que como Vd., no dudan en enviar a la muerte a los soldados de su propio país o a niños, mujeres o población civil de otros países. En esencia, seres humanos, no puedo decir, como usted porque su forma de proceder está totalmente deshumanizada.
Me atrevo a afirmar, por su actuación, que desconoce la palabra empatía que no sabe lo que significa que probablemente jamás la haya oído, menos que haya pensado en ella y todavía menos que la haya puesto en práctica. Me refiero simplemente a ponerse en la piel de otra persona:
-Imaginar qué se puede sentir en un campo de batalla cuando uno se enfrenta diariamente al terror de la muerte.
-Cuando está viendo que compañeros suyos mueren y matan.
-Cuando la propia vida no tiene valor, está en peligro cada día.
.....Y cuando el horror de la guerra hace pensar que son enemigos seres humanos, en ocasiones indefensos, sin armas, sobre los que se lanzan bombas y sobre los que se desencadenan las pasiones más bajas, ensañándose en torturas sin ningún tipo de límites porque se está refrendado por un poder absurdo, no basado en absoluto en la verdad sino en la más terrible inconsciencia, desconsideración y egoísmo. A esos hombres que se les hace creer que están defendiendo una patria, un estado, una nación frente al supuesto enemigo, un ser humano tan indefenso y frágil como ellos, es necesario también hacerles una llamada a la consciencia porque no es su enemigo el niño o la persona civil que mata de manera arbitraria al estallar un misil sino el propio poder estatal que usted representa que le envía a morir y matar al servicio de un interés lucrativo, ambición de poder, de seudo honor y gloria completamente ajeno al interés de quienes mueren en supuestos "campos de batalla" y que en aras de esos intereses ajenos sacrifica los suyos y su propia vida. Quedan relegados, por descontado, los anhelos del alma de quienes van a matar y a morir. Anhelos que pueden cifrarse en un hogar, alguien, puede que con hijos que sufren por su vida, se educan sin la presencia de un padre y lo que es peor sin un ejemplo adecuado, dado que su profesión reside en matar.
Permítame que le diga, señor presidente, título más que ganado usurpado que son seres humanos, supuestamente como usted aunque me reitero: usted de humano no tiene nada si no no estaría permitiendo los evidentes horrores de la guerra, ni la pena de muerte en su propio país. Se arroga el derecho sobre la vida de otros seres humanos como si se tratara de un Dios pero créame no me gustaría para nada estar en su piel porque cuando se acaba el teatro de la investidura o acabe su mandato, cuando en definitiva caiga el telón de esta actuación grotesca y esté solo, frente a sí mismo, por la noche, en su habitación: ¿cómo se siente al conciliar el sueño?, ¿realmente lo puede conciliar?, ¿tiene su conciencia tranquila al permitir y potenciar el más terrible horror en la humanidad?
Permítame que le diga: no puede ignorar una justicia de índole interno que actúa sobre cada uno de nosotros, no hay que olvidar que el juez más severo está en el interior de cada persona. Podremos engañar a todo el mundo, podemos lucir máscara de respetabilidad, honorabilidad, prestigio, triunfo, orgullo, reconocimiento que se exhibe ante las bambalinas, podemos regodearnos ante un público que hoy aplaude pero también que mañana puede censurar. Sin embargo ¿qué queda de todo eso cuando se está en pijama en el silencio del dormitorio?
Creo que tampoco ignora que puede ser revisado, cuando se acaba este tipo de poder no ejercido para beneficiar a la humanidad, tal como tendría que ser una actuación política en consciencia y en conciencia. Puede que otras autoridades juzguen conductas de líderes negativos y condenan las actitudes de tiranos que han sometido los pueblos a su arbitrio tal como sucedió en los juicios de Núremberg. LA LEY DEL PÉNDULO LOS SITÚA EN EL OTRO LADO SOMETIÉNDOLOS A LA VERGÜENZA DE LOS PROPIOS ACTOS. Actos que durante el mandato habían considerado válidos dentro de un sistema basado en la inconsciencia y la locura.
Aunque cuando los crímenes son desmesurados, como los que supone un genocidio durante el dominio nazi, en el propio país o más solapados, en territorio ajeno, como está siendo el vuestro, es probable que la conciencia no pueda soportar ese horror y como en el mismo caso de Hitler, muy similar al vuestro, tenga que quitarse la vida por no poder soportar la voz interna que grita a una mente sometida a la locura. Locura que produce sin lugar a duda, el abusar del poder que el cargo le confiere, no ejercido de acuerdo a la ley de justicia social y bienestar común, sino como ya se ha expresado, en función de intereses personales y de afán de lucro. Estos hechos pueden conducir hacia un gran malestar personal producto del malestar social generado que no palia el haber conseguido montañas de oro, ni un prestigio que se desvanece fácilmente al no estar basado en la verdad.
Le invito a la consideración, respeto por la vida y el dolor ajeno, en una palabra a la empatía y, sin temor a que resulte inadecuado en el lenguaje político, al AMOR UNIVERSAL.
Mi madre cuando era niña me dijo en una ocasión: "Aquello que no quieras para ti no lo quieras para nadie". Supongo que a usted no lo han educado de esta manera al observar la diferencia entre como procede con respecto a usted y con respecto a los demás. Creo recordar que se le protegió de ir a la guerra. Usted también podrá recordar o si no imaginar, a su vez, su sentimiento al tener que ir a filas. El terror y la desprotección que se siente al ir a matar o a morir. Sin embargo, si mi información es fidedigna, su padre le liberó de ello. En cambio usted no ha liberado del terror y de la muerte a muchos de sus mismos compatriotas, sin mencionar a seres humanos completamente inocentes de otros países. Ignoro qué sentimiento de crueldad le impulsa a realizar estas acciones. Sepa que la misma intranquilidad y sufrimiento que podía tener usted, su padre o su familia, en esos momentos la tienen cada una de las familias cuyos hijos han sido enviados al frente. Más acentuada, todavía, quienes además de perder a sus seres amados pierden su casa y posesiones mientras otros, de manera indolente, se sientan en tronos de poder y se erigen gobernadores del mundo autroplocamándose como Napoleón emperador.
Resulta evidente en su caso dado que ganó las elecciones forzando las urnas electorales y se mantiene por el soporte de un pueblo sin criterio, anclado en tradiciones absurdas, basadas en el criterio cómodo de no remontarse a la fuerza de la costumbre como la de nombrar nuevo presidente si hay una guerra de por medio. Razón por la que usted no tiene pensamiento de realizar una política de paz sino de guerra ya que es la guerra la que le mantiene en el poder y lo garantiza, de una forma que empezó siendo ilegal. Pero toda relación que se establece mediante la guerra ya sea a nivel personal, social o de estado produce un gran desgaste psicológico.
Le invito también a reconsiderar su actitud y cambiar de rumbo su actividad política hacia una tendencia encaminada hacia la educación de un país en la paz, la armonía y la concordia entre los pueblos si quiere ser recordado como alguien que mejoró a la humanidad no como alguien que con su imprevisión y negligencia destruyó el planeta y se destruyó a sí mismo llevado por la ambición y el egoísmo ciegos.
EDUCAR ES LA FORMA DE TRANSFORMAR LA SOCIEDAD. Cuando se educa en la paz y en la responsabilidad social con programas adecuados, dirigidos hacia la transformación del individuo, LAS AULAS DEJAN DE CONVERTIRSE EN PRESIDIOS Y LOS PRESIDIOS EN LUGARES DONDE SE HACINAN MENTES ENFERMAS, que no son otra cosa que mentes no educadas y que en consecuencia no han sabido salir de los errores que han dominado sus conductas. Enfermedades que no son diferentes a las de los líderes que ostentan o detentan cargos pero que han tenido el desacierto o acierto de nacer en una escala social que les permite ser reconocidos por la misma razón que otros que nacen en otra de rango inferior son denostados, vituperados.
Cuando se educa a un ser humano en la paz y la responsabilidad ya no se han de firmar sentencias de muerte porque se le ha convertido en adulto. Si siempre es niño se le ha de sancionar porque el niño no conoce sus límites. El problema es que con los años, aunque su mente sea inmadura, como la de un niño, su cuerpo adquiere la fuerza de un adulto.
Sobre el artista
MERCEDES REVERTE
España | Dibujo, Pintura, Otras
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