Hoy
sentado a la orilla del mundo
bebiendo un litro de oro licuado.
Mañana
cantando boleros
sobre una cuerda tensada
a diez metros del infierno...
del infierno.
“Malo”
como dice una madre…
Usamos cookies propias y de terceros para analizar el uso de la web. Puedes aceptarlas, rechazarlas o cambiar tu elección cuando quieras.
Más información