Tu obra oculta al romántico, a la persona sensible que llevas dentro. A mi modo de ver esa estampa refleja algo más que una visión personal de tu mundo interior, ciertamente muy surrealista; también nos habla de sentimientos que afloran. La flor de la izquierda, que curiosamente nos recuerda a un personaje un tanto surrealista que parece darnos la espalda, incluso con los cabellos al viento, nos habla de un romanticismo en el que inmiscuyes al espectador, mostrándole la misma imagen que el personaje de espalda contempla desde el lienzo. A su derecha la flor que adorna sus cabellos de colores se inclina hacia un costado y observa como desde el suelo brota una nueva simiente, e incluso parece protegerla, cubrirla con sus pétalos. La que nace parece elevarse hacia arriba, ascendiendo y abrazando al ser que la espere. Aunque las espinas parecen amenazarnos, no están para herir, la naturaleza, nuestra naturaleza la mayoría de las veces solo las utiliza para protegerse. Magritte sin duda estrecharía tu mano amigo.
Mi más cordial enhorabuena por esta obra.
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Ana Martín
30 de diciembre de 2010FRANCISCO DOMINGUEZ PENIS
27 de diciembre de 2010Tu obra oculta al romántico, a la persona sensible que llevas dentro. A mi modo de ver esa estampa refleja algo más que una visión personal de tu mundo interior, ciertamente muy surrealista; también nos habla de sentimientos que afloran. La flor de la izquierda, que curiosamente nos recuerda a un personaje un tanto surrealista que parece darnos la espalda, incluso con los cabellos al viento, nos habla de un romanticismo en el que inmiscuyes al espectador, mostrándole la misma imagen que el personaje de espalda contempla desde el lienzo. A su derecha la flor que adorna sus cabellos de colores se inclina hacia un costado y observa como desde el suelo brota una nueva simiente, e incluso parece protegerla, cubrirla con sus pétalos. La que nace parece elevarse hacia arriba, ascendiendo y abrazando al ser que la espere. Aunque las espinas parecen amenazarnos, no están para herir, la naturaleza, nuestra naturaleza la mayoría de las veces solo las utiliza para protegerse. Magritte sin duda estrecharía tu mano amigo.
Mi más cordial enhorabuena por esta obra.