EL LOCO
Detalles de la obra
A la izquierda del dibujo aparece una figura desgreñada. El pelo le cae hacia la cara, la boca se presenta abierta, la cabeza está inclinada hacia abajo. El hecho de no mirar hacia arriba supone carencia de credibilidad, de fe en la esencia divina.
Por brazo derecho se ve una ESPADA, el izquierdo es una SIERRA, ambos son símbolos de agresividad. No se observan las manos, que significarían la realización de los sueños así como la conexión física con los otros. Por tanto se trataría de un personaje desconectado, solo, sin ideales, destructivo.
La bestia, localizada en el vientre devora la creatividad y sale convertida en agresión, en negatividad. Todo el personaje es una MASA DE HIERRO MAL ESTRUCTURADA. Se dice que el ser humano está atravesando por una era de hierro. Entendida como una etapa oscura y dura, de desconexión con la fuerza, con Dios. El loco representa esta idea.
La creatividad supone canalizar lo que ya existe en el cosmos pero en el dibujo aparece destruida por la locura la conexión con lo divino.
Por ello los papeles que supondrían el medio en el que se plasma la creación huyen despavoridos. Unos adquieren forma de barco y navegan sin dirección alguna, a la deriva, otros con apariencia humana escapan asustados. También se desplaza otro, a modo de zapato que simboliza la sexualidad, el magnetismo, la atracción hombre-mujer. Lo que significa que cuando aparece la locura esta atracción desaparece así como la pulsión por la vida que es lo que supone la creatividad.
Creatividad y sexualidad son inherentes. No hay que olvidar que a través de la sexualidad se genera la vida. Si se pierde esta pulsión se pierde el interés por la vida.
El dibujo supone una llamada a la consciencia para no dejar actuar al inconsciente dominado por la locura, la destrucción o la bestia.
Todo acto de agresividad es destructivo y lleva inherente la demencia, el desequilibrio. Es necesario tomar consciencia incluso en pequeños detalles.
Se empieza por poco y se pueden adquirir proporciones incontroladas. Cualquier muestra de agresividad por solapada o sutil que sea puede abrir puertas que destruyan la convivencia, el respeto y las relaciones entre los seres humanos.
Es importante que se vigilen los actos y el estado de la mente. No dejar que la locura rija la propia vida, ni los comportamientos. Fijar el rumbo hacia donde se quiera ir pero que las fuerzas dirijan, impulsen y equilibren mente y corazón.
Una vez recuperado el centro confiar en sí mismo y en la capacidad personal para transformar los elementos en contra en elementos a favor o bien neutralizarlos.
CARTA DIRIGIDA A GEORGE BUSH DURANTE SU MANDATO DE PRESIDENCIA EN U.S.A
“UNA LLAMADA A LA CONSCIENCIA”
"Sr.
Me dirijo a Vd. para expresarle mi tristeza y enorme pesar al contemplar los desastres que una sola persona puede generar en la humanidad entera. Acabo de ver su ceremonia de investidura: una enorme ESCENIFICACIÓN TEATRAL DE MEGALOMANÍA QUE NO SE DETIENE ANTE EL DOLOR AJENO POR SATISFACER EL AFÁN DE PODER, DE LUCRO Y DE ABSURDA VANIDAD. Sin duda alguna todo este teatro está apoyado por un grupo con intereses egoístas que favorecen su actitud ególatra en detrimento de miles de personas que están muriendo en lucha abierta y sin cuartel.
Es momento de desenmascarar y llamar a cada cosa por su nombre. Nadie puede hablar en nombre de Dios (que es Amor) cuando está permitiendo que el dolor y la muerte arruinen las vidas de muchas personas.
El peor terrorismo es el terrorismo de estado porque es origen, ejemplo y motivo de muchos otros tipos de terror. El terrorismo que se ejerce desde el poder genera impotencia, rabia, odio, desolación y un enorme desamparo porque no hay un orden jerárquico al que poder recurrir. En consecuencia frente a la desesperación de no tener nada que perder puesto que la vida, el bien más preciado, no se está valorando, se toman actitudes violentas muestra y reacción del dolor frente a la impotencia a la que se ven sometidos muchos seres para lucro de otros que tienen cargos de poder y que lo están ejerciendo de forma tiránica, despótica y desconsiderada. Personas que como Vd., no dudan en enviar a la muerte a los soldados de su propio país o a niños, mujeres o población civil de otros países. En esencia, seres humanos, no puedo decir, como usted porque su forma de proceder está totalmente deshumanizada.
Me atrevo a afirmar, por su actuación, que desconoce la palabra empatía que no sabe lo que significa que probablemente jamás la haya oído, menos que haya pensado en ella y todavía menos que la haya puesto en práctica. Me refiero simplemente a ponerse en la piel de otra persona:
-Imaginar qué se puede sentir en un campo de batalla cuando uno se enfrenta diariamente al terror de la muerte.
-Cuando está viendo que compañeros suyos mueren y matan.
-Cuando la propia vida no tiene valor, está en peligro cada día.
.....Y cuando el horror de la guerra hace pensar que son enemigos seres humanos, en ocasiones indefensos, sin armas, sobre los que se lanzan bombas y sobre los que se desencadenan las pasiones más bajas, ensañándose en torturas sin ningún tipo de límites porque se está refrendado por un poder absurdo, no basado en absoluto en la verdad sino en la más terrible inconsciencia, desconsideración y egoísmo. A esos hombres que se les hace creer que están defendiendo una patria, un estado, una nación frente al supuesto enemigo, un ser humano tan indefenso y frágil como ellos, es necesario también hacerles una llamada a la consciencia porque no es su enemigo el niño o la persona civil que mata de manera arbitraria al estallar un misil sino el propio poder estatal que usted representa que le envía a morir y matar al servicio de un interés lucrativo, ambición de poder, de seudo honor y gloria completamente ajeno al interés de quienes mueren en supuestos "campos de batalla" y que en aras de esos intereses ajenos sacrifica los suyos y su propia vida. Quedan relegados, por descontado, los anhelos del alma de quienes van a matar y a morir. Anhelos que pueden cifrarse en un hogar, alguien, puede que con hijos que sufren por su vida, se educan sin la presencia de un padre y lo que es peor sin un ejemplo adecuado, dado que su profesión reside en matar.
Permítame que le diga, señor presidente, título más que ganado usurpado que son seres humanos, supuestamente como usted aunque me reitero: usted de humano no tiene nada si no no estaría permitiendo los evidentes horrores de la guerra, ni la pena de muerte en su propio país. Se arroga el derecho sobre la vida de otros seres humanos como si se tratara de un Dios pero créame no me gustaría para nada estar en su piel porque cuando se acaba el teatro de la investidura o acabe su mandato, cuando en definitiva caiga el telón de esta actuación grotesca y esté solo, frente a sí mismo, por la noche, en su habitación: ¿cómo se siente al conciliar el sueño?, ¿realmente lo puede conciliar?, ¿tiene su conciencia tranquila al permitir y potenciar el más terrible horror en la humanidad?
Permítame que le diga: no puede ignorar una justicia de índole interno que actúa sobre cada uno de nosotros, no hay que olvidar que el juez más severo está en el interior de cada persona. Podremos engañar a todo el mundo, podemos lucir máscara de respetabilidad, honorabilidad, prestigio, triunfo, orgullo, reconocimiento que se exhibe ante las bambalinas, podemos regodearnos ante un público que hoy aplaude pero también que mañana puede censurar. Sin embargo ¿qué queda de todo eso cuando se está en pijama en el silencio del dormitorio?
Creo que tampoco ignora que puede ser revisado, cuando se acaba este tipo de poder no ejercido para beneficiar a la humanidad, tal como tendría que ser una actuación política en consciencia y en conciencia. Puede que otras autoridades juzguen conductas de líderes negativos y condenan las actitudes de tiranos que han sometido los pueblos a su arbitrio tal como sucedió en los juicios de Núremberg. LA LEY DEL PÉNDULO LOS SITÚA EN EL OTRO LADO SOMETIÉNDOLOS A LA VERGÜENZA DE LOS PROPIOS ACTOS. Actos que durante el mandato habían considerado válidos dentro de un sistema basado en la inconsciencia y la locura.
Aunque cuando los crímenes son desmesurados, como los que supone un genocidio durante el dominio nazi, en el propio país o más solapados, en territorio ajeno, como está siendo el vuestro, es probable que la conciencia no pueda soportar ese horror y como en el mismo caso de Hitler, muy similar al vuestro, tenga que quitarse la vida por no poder soportar la voz interna que grita a una mente sometida a la locura. Locura que produce sin lugar a duda, el abusar del poder que el cargo le confiere, no ejercido de acuerdo a la ley de justicia social y bienestar común, sino como ya se ha expresado, en función de intereses personales y de afán de lucro. Estos hechos pueden conducir hacia un gran malestar personal producto del malestar social generado que no palia el haber conseguido montañas de oro, ni un prestigio que se desvanece fácilmente al no estar basado en la verdad.
Le invito a la consideración, respeto por la vida y el dolor ajeno, en una palabra a la empatía y, sin temor a que resulte inadecuado en el lenguaje político, al AMOR UNIVERSAL.
Mi madre cuando era niña me dijo en una ocasión: "Aquello que no quieras para ti no lo quieras para nadie". Supongo que a usted no lo han educado de esta manera al observar la diferencia entre como procede con respecto a usted y con respecto a los demás. Creo recordar que se le protegió de ir a la guerra. Usted también podrá recordar o si no imaginar, a su vez, su sentimiento al tener que ir a filas. El terror y la desprotección que se siente al ir a matar o a morir. Sin embargo, si mi información es fidedigna, su padre le liberó de ello. En cambio usted no ha liberado del terror y de la muerte a muchos de sus mismos compatriotas, sin mencionar a seres humanos completamente inocentes de otros países.
Sobre el artista
MERCEDES REVERTE
España | Dibujo, Pintura, Otras
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