No pinto para llenar la nevera, pinto para liberar mi cabeza.
Estoy en un mundo clasificado por síndromes, religiones, clubes, géneros y, sobre todo, pensamientos.
Pero creo que el mejor lenguaje para explicar o describir un pensamiento o una idea es la acción, sin herir a nadie.
Esa es la esencia de algunas de las expresiones más antiguas: los artesanos.
La palabra lo dice: arte sano.
Expresión sana. Expresión buena.
Encontrar la paz dando paz. Sin molestar a nadie.
Por eso hago lo que hago.
Sin saber exactamente qué hago, pero haciendo lo que imagino.
Rescatando instrumentos abandonados o desechados, dándoles otra oportunidad antes de que terminen en la basura.
Galdame convierte lo descartado en lenguaje artístico. A través de pintura gestual y materiales recuperados, su obra investiga la tensión entre ruptura y reconstrucción.
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