© Todos los derechos reservados
Este cuadro presenta una composición abstracta, rica en texturas y colores otoñales. Los tonos predominantes son el ocre, dorado, naranja, verde y toques de blanco, generando una sensación de hojas secas esparcidas sobre un suelo rugoso.
La técnica incorpora redes, lo que aporta profundidad y movimiento, evocando la naturaleza en un estado de transformación.
El conjunto transmite la idea de un paisaje otoñal visto de cerca, como si fuese una alfombra de hojas caídas iluminadas por la luz del sol.
Mi trabajo se mueve entre la abstracción y la expresión, buscando transmitir sensaciones más que representar realidades. Cada trazo, cada textura y cada contraste de color nace de la necesidad de explorar lo invisible: aquello que sentimos, pero no siempre podemos nombrar.
Ver más información de Antonio Doreste Miranda