He tenido la oportunidad de ver en persona a la artita y a sus obras. La genuinidad, la ocurrencia, los colores divertidos y vibrantes son el reflejo de ella misma como creadora. Una profundidad sutil despierta al ojo esperto que contemple sus pinturas. Cada pieza es una proyección de de su mundo interior, de aquello que más anela o desea. Sus obras están cargandas de una fuerte influencia del inconsciente y su mundo místico.