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Esta icónica y vibrante pintura al óleo fusiona el paisajismo naturalista con el realismo mágico, siendo una obra galardonada e incorporada en los textos de estudio escolar en Chile como ejemplo destacado de la pintura contemporánea nacional. La obra retrata el asombroso fenómeno del Desierto Florido en el norte del país, enriquecido por una profunda narrativa humana y poética.La composición sitúa en primer plano a una joven con un delicado vestido blanco y un sombrero amarillo en la mano, quien contempla de espaldas la inmensidad del llano florecido. Técnicamente, el cuadro es una explosión cromática resuelta mediante franjas horizontales de un marcado estilo impresionista. El recorrido visual transita desde un denso manto de flores azules, violetas y amarillas en primer plano, hasta rematar en una impactante y masiva extensión de añañucas en un rosa magenta sumamente saturado. Al fondo, las suaves colinas desérticas bajo un cielo limpio equilibra la fuerzadel color. una obra maestra llena de frscura y romantisismo que celebra la vida del desierto..
EDUARDO SALINAS ROZAS ( SALAHI )
Nació en Iquique (chile). Sus primeros recuerdos se relacionan con la afición de sus padres: dibujar y modelar. Así tempranamente lo que en un comienzo fue un juego, se transformó en su vocación.
Inició su aprendizaje con el arte formal en la Escuela de Canteros de la Universidad de Chile. Más tarde complementó sus estudios con clases de pintura en la Escuela de Bellas Artes de la misma Universidad.
En 1976, obtuvo el primer premio...
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