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Guardián del tiempo ✨
Cuenta la leyenda que el tiempo no le pertenece a nadie.
No se puede detener, comprar ni recuperar. Fluye a través del mundo, dejando huellas en las piedras, los árboles, los destinos humanos y la memoria.
Pero dicen que existe alguien que recuerda cada uno de sus instantes.
Ha visto nacer imperios y los ha visto caer. Ha escuchado juramentos que fueron olvidados y nombres que ya nadie pronuncia. Conoce historias que desaparecieron antes de que alguien pudiera escribirlas.
Sobre su pecho cuelga una llave.
No es la llave de una puerta.
Es la llave del tiempo.
Las runas que lo rodean no son un adorno. Son un lenguaje que solo la eternidad comprende. La luna ilumina el camino de quienes buscan respuestas, mientras que el reloj a sus espaldas recuerda que el tiempo no siempre avanza. A veces regresa a nosotros en forma de recuerdo, de mirada o de un encuentro inesperado.
Cuando pintaba este cuadro, quería crear algo más que la imagen de un cuervo.
Quería crear a alguien que observa en silencio cómo pasan los siglos.
A alguien que conoce el verdadero valor de cada instante.
Quizá por eso su mirada parece tan serena.
Porque para quien ha contemplado la eternidad, unos cuantos años humanos no son más que un simple latido del reloj.
Artista de Odesa, actualmente residente en España. Crea obras en acrílico y técnicas mixtas, inspirándose en la naturaleza, los animales, la mitología y las emociones humanas.
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