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El "arte de la política" en Latinoamérica consiste en la evasión de la realidad y la responsabilidad de su aparato dirigente achacando los males presentes a la pasada administración del grupo político adversario: derecha, izquierda, centro etc mientras la catástrofe se acumula, y el verdadero problema no es atendido ni corregido.
Pero entre el humo, la opereta y el circo el verdadero mal resiste invicto, se propaga y reproduce, sin lealtad, ideología ni programa, solo ajusta su uniforme al son del momento y se suma al aparato de poder para continuar el ciclo, así es como de forma macabra la corrupción se vuelve una sólida institución con sus "órganos de control": crimen organizado, clase política y oligarcas/caciques, con atributos de una trinidad pues son tres actores que en esencia son un ente unificado que se retroalimenta. Lo llamativo es como este fenómeno es una cotidianidad en los estado-nación débiles, pues sus miembros no se ocultan ni intentan camuflarse, por el contrario exhiben los atributos de su "actividad" e incluso están consagrados en la cultura popular siendo aceptados de facto, y su principal labor es mantener el "estado débil" para nutrirse del mismo, es por ello que los personajes se exhiben como modelos de éxito.
La obra alude al elefante en la habitación de tal clase social, y como son vistos tanto por quienes aspiran a sumarse a ellos, como quienes los rechazan o ignoran.
La obra ejecutada en óleo sobre lienzo, revela dos figuras surrealistas en un fondo oscuro. A la izquierda, una criatura de aspecto monstruoso con cabeza de tiburón, dientes afilados y un vientre abultado, presenta una máscara humana en un palo. A su lado, una figura femenina de formas voluptuosas y una cabeza que evoca un cerebro, con un rostro incrustado y los ojos vendados, exhibe una cerradura en el torso y una llave en la espalda. Un edificio clásico se erige discretamente en la penumbra central, añadiendo un elemento arquitectónico a esta composición enigmática.
Elías Pinto Casanova, artista visual mexicano.
Declaración de artista:
Considero las artes como la crónica sensible de una época con la función de hacer las ideas atractivas a los sentidos, por ello todo creador es un poeta que ya con el tiempo o con el espacio esculpe signos y símbolos que expresan la subjetividad de la experiencia humana en un período sumando al mosaico de la epopeya del Sapiens Sapiens, con sus sueños y pesadillas, errores y aciertos.
Por ello el arte junto a la filosofía y la ciencia forman una tríada que se inspira y retroalimenta en ensayo-error para fraguar el progreso de la humanidad trazando su cartografía hacia la eternidad por medio de la estética, la reflexión y el conocimiento. Es por esta inspiración que tengo una perspectiva mítica-poética en mis composiciones que busca mediante la figuración y la abstracción aumentar la potencia sugestiva de las mismas para captar la intuición y dejar la puerta abierta a la reflexión para la herencia del futuro junto a todos los compañeros del gremio.
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