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Hay miradas que no parecen pertenecer a una niña.
No porque hayan dejado de ser inocentes, sino porque han aprendido demasiado pronto a guardar silencio.
Ella no llora. No pide nada.
Solo mira.
Y quizá sea precisamente eso lo que inquieta: sentir que detrás de esos ojos hay una historia que todavía no sabe cómo contar.
Hay niños que aprenden a callar mucho antes de aprender a defenderse.
Soy una amante del arte en su totalidad ,amante de los colores y las antigüedades
Mi aventura como artista plástica empieza en mi anterior trabajo ,cuando perdida en mis pensamientos dibujaba un ojo a lapicero ,mientras un hombre me observaba a distancia mi destreza con el lapicero ,enseguida se me acercó y me pidió que se lo obsequiara.
Inspiración en Claude Monet
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