Las Administraciones occidentales aconsejan no fumar.En los primeros años del siglo XXI un poderoso dirigente occidental advertía con firmeza que jugar con fuego puede perjudicar gravemente a la salud. Desafortunadamente no se equivocó. En los primeros meses del año 2003 el mundo sufrió una terrible convulsión que puso en peligro la estabilidad del planeta Tierra.