© Todos los derechos reservados
La lluvia representa una determinada fuerza natural incontrolable, que tiene una dirección descendente. Por otro lado, ocurre que cuando se manifiesta, nadie queda fuera de su alcance, y que cuando cae también nos impregna de todo cuanto ella lleva consigo. Por lo tanto, influye y afecta a quienes alcanza. La lluvia humedece, moja, empapa. Esto es una metáfora de nuestra permeabilidad a su presencia y nuestra exposición a sus efectos directos. La lluvia puede ser análoga a una doctrina, en el plano ideológico, o un sistema de valores en el plano social.
La lluvia es única, no tiene rival ni competencia. Por ellos para nosotros solo existe una única lluvia. Pero ¿Qué pasaría si esa lluvia fuera cuestionada?, y ¿qué pasaría si se le opusiera una fuerza equivalente en sentido contrario?
En el dibujo sucede que se crea un momento mágico y ontológico, en que hay dos lluvias simultáneamente. Una lluvia blanca y una lluvia negra, Ambas en sentidos contrarios. Una precipitando en dirección ascendente y otra precipitando en dirección descendente. Dos fuerzas naturales en oposición, y en pugna. Una positiva y otra negativa. La lucha eterna de poder, entre el bien y el mal. De aquí la dualidad cierra el círculo, la tensión de los contrastes, la coincidentia oppositorum, y su trágica carga dramática.
En el hemisferio norte del dibujo, La lluvia blanca, que precipita hacia abajo al igual que la lluvia natural. Es una lluvia positiva, cuya humedad es buena y bienvenida, aleja las sequias. Es también un baño de luz y claridad.
En el hemisferio sur del dibujo, La lluvia negra, que precipita hacia arriba, contra la gravedad, de forma artificial. Es una lluvia negativa, cuya humedad es mala y desgraciada, trae inundaciones. Es también un baño de tinieblas y confusión.
La “comunicación” y la “energía”, son los conceptos que justifican el resto de los símbolos. Transmiten la voluntad y búsqueda de una conexión entre ambas “lluvias”.
Esta conexión improbable, mágicamente se va a dar en el centro y encuentro de las dos lluvias
En el horizonte ecuatorial del dibujo.
En dicha zona de nadie, las frecuencias catalizan el milagro que conduce al “contacto” con toda su fragilidad. Esta conexión se hace repentinamente viable. Lo que era exclusión se vuelve incluyente. Dos se vuelven uno. materializado justamente en el paradójico ser humano.
• Las antenas
• Las baterías
• Las WIFI
• Los rayos
• las arrobas (internete)
• Los tomacorrientes
Gotas laberintos: son la representación de lo racional y del pensamiento inductivo
Gota corazón: son la representación de lo emotivo y el pensamiento deductivo
Finalmente, la gran gota pluviométrica, es rodeada por una tubería de fontanería que lo envuelve, Y que, junto a sus válvulas de corte, regulan su caudal. Asimismo, dicha red tiene una jeringuilla que representa la capacidad de inyectar el líquido con la máxima precisión, si así fuese necesario.
Ver más información de Waltes Niversu