Cual Hitchcock de la fotografía, Wolgang Tillmans encuentra lo extraordinario en la normalidad, al menos aparente. Una “normalidad” que le ha valido una consideración de artista, galardones y solicitudes de personajes como Kate Moss o Moby. El Museo Tamayo en México D. F. recoge ahora, en una muestra retrospectiva, fotografías e instalaciones de este artista de nombre imposible. HASTA EL 25 DE MAYO DE 2008.
Vida cotidiana
Bodegones, retratos y paisajes son géneros nada extraordinarios en la historia de la imagen. A menos que uno sea Wolgang Tillmans y tenga una teoría particular de cómo representar la contemporaneidad valiéndose de la tradición. Tillmans toma la realidad y la convierte a nuestros ojos en un mero encuentro casual, ofreciéndonos al mismo tiempo una nueva mirada de las cosas conocidas.
Un mentiroso con arte
Wolfgang Tillmans engaña, queriendo o no; ofrece la ilusión de una composición sencilla, de imágenes esenciales, de una instalación casual. Pero en él todo está medido, todo tiene un motivo. Y su trabajo responde a una cuidada y laboriosa planificación que le permite obtener el resultado deseado. Algo que se puede apreciar bastante bien en sus instalaciones, en las que juega con el sentido del espacio y la tridimensionalidad.
Más información: Museo Tamayo Arte Contemporáneo