8 películas sobre pintores para estudiantes de Bellas Artes
Mar31

8 películas sobre pintores para estudiantes de Bellas Artes

“Lo que busco no es la realidad ni la irrealidad, sino el inconsciente…” -Amedeo Modigliani. El acto de apartar la escena cinematográfica de lo que se considera arte es como tratar de separar la vida de la muerte. Una acción inútil y que desmerecería al séptimo arte y a todas las disciplinas artísticas en conjunto. En su momento, el cine fue el descendiente directo de la fotografía y como tal tenía que estar ligado a la pintura de la que, al fin y al cabo, era familiar lejano. Hoy en día las artes escénicas nos parecen tan ajenas a las pictóricas que tendemos a separarlas y destacar unas con respecto a otras pero hay una realidad que va más allá de toda valoración subjetiva: somos hijos del cine. Da igual cuantos libros leamos o escribamos, cuantas pinturas creemos porque siempre pensaremos en las mil y una imágenes vistas en el cine cuando lo hagamos. Y es que el arte no debería estar cortado por el patrón de la definición, sino por la amplitud de la holística artística.  El arte inspirador en  8 películas sobre pintores imprescindibles Si has empezado a estudiar Bellas Artes, es muy probable que ya hayas visto algunos de los largometrajes que siguen o es probable que puedas añadir otros que no están en esta lista. En todo caso el objetivo de este artículo es tan fácil de adivinar que simplemente hay que añadir: ¡Vive el arte como lo vivimos en Artelista! 1. Klimt El pintor austriaco es uno de los más famosos en Europa y, posiblemente, la principal atracción del Museo Belvedere (Viena). Basado en la vida del artista, este largometraje lo protagoniza el inmenso John Malkovich en el papel del controvertido artista. La película está dotada de una personalidad obsesiva y obsesionada con el cuerpo femenino. Gustav Klimt vivió una vida relativamente acomodada a pesar de su carácter, que fue lo que le condenó sin haber muerto aún. 2. Frida Salma Hayek ya se había labrado una carrera cinematográfica cuando decidió protagonizar Frida. El largometraje abarca desde los años de instituto de Frida Kahlo hasta los últimos momentos de su vida aunque obvia interesantes pasajes que vivió con Chavela Vargas. Cosas de Hollywood. La pintora surrealista fue la primera en descubrir los beneficios que el arte tiene cuando se padece de una enfermedad física, pero no por la eliminación del dolor externo, sino por el poder anestésico del sufrimiento emocional. Hoy en día puedes visitar la Casa Museo de Frida Kahlo en México D.F. y, además, hay numerosas exposiciones itinerantes en museos de fama internacional como el MoMA (Nueva York) o el Pompidou (París). 3. Renoir A diferencia...

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Las pinturas perdidas en la Segunda Guerra Mundial
Mar29

Las pinturas perdidas en la Segunda Guerra Mundial

La sucesión de conflictos armados a principios del siglo XX dejaron al descubierto una Europa en ruinas que debía empezar de cero. Después de la Segunda Guerra Mundial habían desaparecido cientos de obras de arte desde diferentes frentes. Y es que en mitad de un conflicto bélico, el dinero pierde su valor y solo las obras de arte o las joyas mantienen su canon de riqueza. Como resultado, las pinturas perdidas en la Segunda Guerra Mundial se extraviaron para siempre. Acompáñanos en nuestro repaso de las obras perdidas. 51 joyas que se perdieron en el olvido en Alemania No hace mucho tiempo, El Bode obsequió a los amantes del arte con un museo online en dónde se pueden observar algunas fotografías del medio centenar de joyas del arte que se prevé que se perdieron durante la Seguna Guerra Mundial. Entre ellas, pinturas de Caravaggio, Van Dyck, Rubens o Zurbarán que hoy puedes disfrutar en un recorrido multimedia por un museo ficticio en el que se han incluido imágenes de las obras de arte. Piezas de arte europeo robadas por los nazis (y recuperadas) Una guerra puede convertirse en una verdadera tragedia para el arte, máxime si parte de la ideología que la sustenta se basa en la xenofobia. Al igual que se quemaron cientos de libros durante este pasaje oscuro de la historia, la pintura pasó a ser un bien oculto. Sucede en el caso de la cámara de Ámbar, una de las obras más espléndidas de Andreas Schüter. ¿Quieres conocer algunos de los cuadros que se perdieron pero que fueron recuperados después de la guerra? El astrónomo de Johannes Vermeer Genial autor de maravillas tan famosas como La Joven de la Perla, fue muy admirado por Adolf Hitler quién no dudó en quedarse con la obra en cuanto pudo y añadirla al Museo del Führer. Dónde ver El Astrónomo En la actualidad, este cuadro se encunetra a buen recaudo en el Museo del Louvre (Francia). Plaza de la Concordia de Edgar Degas Hay quién se enamoró de Degas por sus bailarinas y otros no pudimos abandonarlo nunca más después de visitar su universo vaporoso y repleto de texturas que invitaban a soñar. A pesar de tratar la realidad más sencilla siempre supo crear una visión onírica en mitad de la vigilia. Dónde ver Plaza de la Concordia A día de hoy está ubicado en el Museo del Hermitage. Fundación E.G de Bührle Interesado en el arte fue uno de los grandes beneficiados de la Segunda Guerra Mundial. Durante el conflicto creó la que fue una de las más importantes galerías privadas. Pasada la guerra, tuvo que devolver más de una docena de pinturas que...

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Maruxa Mallo, la pintora surrealista de la generación del 27
Feb14

Maruxa Mallo, la pintora surrealista de la generación del 27

La historia la había olvidado pero más de cien años después ha sido recuperada por la iniciativa llevada a cabo en la Biblioteca Pública Ánxel Casal de Santiago de Compostela. Gracias a esto, lees estas líneas hoy ya que, después de investigar, se llega a la conclusión de que esta magnífica artista lo fue desde el primer momento hasta el último de su vida (sin el reconocimiento adecuado). Nacida en Lugo en 1902, ha sido reconocida como la pintora de la Generación del 27 por excelencia, una artista que fue inspiración de poetas e inspirada por poetas. No es extraño que su manera de pintar sea tan lírica como lo fue su apasionante obra. Nos acercamos tanto a sus lienzos más representativos como a la persona que está detrás del arte. La obra de Maruxa Mallo: desde Lugo hasta el Reina Sofía Surrealismo, cubismo y expresionismo confluyeron en una de las artistas que están obteniendo más reconocimiento ahora del que lograron en toda su vida y, por supuesto, del que consigueron después de su muerte. En su obra se denota la ideología de la artista, sus preocupaciones y aversiones. Es el caso de la religión o la militarización, el rol de la mujer, la sociedad, la ideología política y la pobreza. Todo ello queda plasmado en obras como La Verbena (1927). En este óleo sobre lienzo muestra su devoción por el surrealismo y la sátira. Una curiosidad con respecto a esta pintura es que la muestra de la autora fue organizada por Ortega y Gasset.  Dos años después, exiliada en Argentina, contemplaría la que para ella sería la obra que definiría perfectamente lo que es el arte del pueblo. Se trata de su pintura al óleo Canto de Espigas (1929). Esta sería solo la primera de todas las obras que crearía en el país sudamericano ya que su exilio duraría un cuarto de siglo. De esta huida surgirían obras como Cloacas y campanarios (1932), una obra marcadamente surrealista que muestra la vertiente más macabra de la artista. También será la más oscura, la etapa de posguerra.  Su evolución entre obras como la anteriormente citadas hasta Airagu (1979) o Máscara tres-veinte (1979) es brutal hasta el punto de que su estilo marcadamente surrealista, primero, o tenebrista, después, se convierte en una obra rompedora, figurativa y simbólica. Del punto de partida con influencias de artistas como Picasso o Dalí, surge un Ave Fénix inimitable que diseña una miscelánea geométrica y colorista, un mejunje muy alejado del estilo barroco que la vio nacer como pintora. Su evolución se ha calificado por muchos como transgresora pero, desde luego, va más allá de la transgresión. Es un grito...

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William Blake, el artista pionero que murió pobre
Ene27

William Blake, el artista pionero que murió pobre

“El que se alimenta de deseos reprimidos, finalmente se pudre”. –  William Blake. Te conocí no hace ya tiempo, en un exposición abierta en Caixa Forum Madrid. Hasta ese momento, solo sabía que habías escrito poesía hacía un par de siglos y, desgraciadamente, ni siquiera estaba al tanto de este dato porque hubiera leído nada tuyo sino, más bien, porque un músico zaragozano te había incluido en uno de sus temas y me había interesado en la adolescencia por ese grupo y, por extensión, por ti. Fue en una de sus salas dónde contemplé a un visionario que puso sus manos sobre las llamas del infierno de Dante para mostrar algunos de los bocetos, grabados y acuarelas más estremecedores y extrañamente decimonónicos que había visto nunca. Hasta que descubrí que Blake había nacido a mediados del siglo XVIII no fui consciente de hasta qué punto el legado pictórico era tanto o más notable que su aportación a la poesía. Ahora es el momento de que tú también descubras a uno de los pioneros del arte del siglo XIX. El alumno de Durero, Miguel Ángel y Rafael Es casi imposible que la pintura del siglo XVIII estuviera desvinculada de la religión y, por supuesto, en el caso de William Blake (1757 – 1827) no habrá excepción alguna. ¿O si? A un universo propio del que ya da buena cuenta en su faceta poética se suma el gusto por dar una imagen del cristianismo bastante alejada de la virginal postura de sus predecesores. Blake explora la religión a través del simbolismo mediante un uso de la luz y el color que no tienen nada que envidiar a la de los pintores que vendrían después. Su pintura parte del manierismo para adentrarse en nuevos subterfugios y podemos atrevernos a decir que el grado de simbolismo alcanza cotas insospechadas que solo se volverán a ver a partir de finales del siglo XIX. En cierto modo, la ilustración del siglo XX es una revisión de las creaciones de grandes autores como Blake. Tampoco es difícil entender las primeras etapas de Picasso o del mismísimo Dalí después de haber contemplado una exposición completa del polifacético artista. William Blake en algunas pinceladas Ilustraba las publicaciones de otros pero nunca las suyas Nunca se lanzó a hacerlo con sus poemarios “Iluminados” y “No Iluminados”. Sin embargo, fue el ilustrador de Mary Wollstonecraft, Edward Young o John Milton. Gran parte de sus obras pictóricas tienen que ver con una promesa inacabada Más que una promesa era el sueño de Blake. Se trataba de ilustrar una edición de “La Divina Comedia” de Dante. Nunca la consiguió terminar debido a que...

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Montserrat Gudiol, la primera pintora académica catalana
Ene09

Montserrat Gudiol, la primera pintora académica catalana

“A veces el cuadro está exigiendo algo. Parece irreal o absurdo, pero es así, el cuadro te pide, te ves forzado por él, manda más la obra que tú misma”. -Montserrat Gudiol. Como todos los niños, la pequeña Montse admiró a su padre desde siempre y, en ocasiones, le observaba mientras trabajaba. Esto no hubiera tenido mayor relevancia de no ser porque su padre era arquitecto y crítico de arte. Y, aunque el mérito es completa y absolutamente de Montserrat Gudiol (1933) por su obra, la historia del arte se hubiera perdido una estrella en el firmamento de no haber sido por este pequeño detalle. Corría la década de 1940 cuando esta catalana de Sant Adrià de Besòs (Barcelona) comenzó a pintar y, por aquel entonces, que una mujer se dedicara a la pintura profesionalmente era un acto de rebeldía. Pero, como se suele decir, “She did it“. Esta es la apasionante vida y obra de la que posiblemente sea una de las cinco pintoras más relevantes en la península en el siglo XX. Montserrat Gudiol, pintora académica catalana y pionera Montserrat aprendió a pintar como aprenden aquellas personas en las que no cree nadie; por su cuenta. Se formó de manera autodidacta durante años (después sería adoptada como pupila en el taller de Ramón Rogent) y a la edad de 17 años tuvo su oportunidad cuando expuso en el Casino de Ripoll. Su gran oportunidad llegaría en una exposición colectiva en Estados Unidos en 1964. Su obra destacó entre grandes artistas de su tiempo como era el caso de Tàpies. No fue hasta 1970 que crearía su gran obra Sant Jordi que a día de hoy es una de las grandes pinturas del arte catalán contemporáneo. Por si fuera poco, Montserrat Gudiol se granjeó el beneplácito de la burguesía catalana hasta tal punto que, en la década de los setenta, fue la más popular de entre todos los artistas para colecciones particulares. Su fama se extendió hasta su muerte el pasado 25 de Diciembre de 2015. Sant Benet, Sant Jordi y Maternidad Azul, la Trinidad de Montserrat Gudiol Su primera gran obra fue compuesta en 1964 en una España convulsa que se preparaba para la transición, aunque no fuera consciente y aunque sus figuras nunca tuvieron un simbolismo, lo cierto es que el rostro hierático de la obra de Sant Benet (1980) que se asemeja a una máscara con la que se recubre la oscuridad del ser, bien podría ser una expresión extrema de su tiempo. Sant Jordi arde en este cuadro del que se desprende la voracidad del color sobre la figura humana. Gudiol era una amante del surrealismo al...

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El pintor Guillaumet, el explorador que fotografió África
Nov23

El pintor Guillaumet, el explorador que fotografió África

Hay quién se enamora del mar y queda atrapado en él para siempre. Algo parecido le sucedió al pintor Guillaumet con el desierto. Inmortalizó el Sahara en sus lienzos como nadie.Este pintor academicista francés vivió a mediados del siglo XIX. Su legado es el de la pintura de las emociones. De no ser así, es posible que la visión de sus obras fuera un elemento puramente decorativo, al gusto de la corriente pictórica a la que se suscribe. Pero Guillaumet traspasó la barrera de lo políticamente hermoso para lograr que el espectador sintiera la soledad y el vacío absoluto del desierto. Este artista consigue crear un efecto sinestésico en el observador que le transporta a una nueva realidad, a un universo ajeno, el desierto, tan sensitivo como fascinante. Acompáñanos al Sahara. Guillaumet y su tiempo: la escuela academicista francesa del siglo XIX Gustave no era como sus compañeros. Y si. Realmente es difícil medir a un artista sin vincularlo a un contexto. El arte decimonónico de mitad de siglo padecía una resaca del Romanticismo precedente que había enraizado en la sociedad francesa. Gracias a artistas como Delacroix, la amada libertad francesa y los altos ideales republicanos se habían plasmado en lienzos que mostraban los valores morales de la sociedad gala del siglo de la Revolución Francesa. Los primeros orientalistas vivieron pocas décadas antes que Guillaumet. Al estilo de Benjamin Constant, trataban de proyectar la imagen idílica y el exotismo de una Arabia que apenas conocían. Guillaumet fue uno de los grandes abanderados del segundo orientalismo, mucho más implicado y sensitivo. La corriente a la que se suscribe no fue solo una ruptura con el occidentalismo teórico sino que se aventuró a viajar más allá de los límites europeos. Su patrimonio y el de contemporáneos suyos como Belly no es solo pictórico sino intelectual. El pensamiento idealizado que se tenía en Europa acerca de los rincones exóticos y lejanos se ha mantenido hasta la llegada de la era de la comunicación. Guillaumet fue el pintor informativo, el fotoperiodista del siglo XIX. Guillaumet  y sus viajes a Argelia A pesar de que fue un destacado pintor a nivel técnico, Guillaumet quedó inmortalizado por otro motivo; acercó el norte de África a la sociedad francesa decimonónica, sus atardeceres de fuego, los testimonios de sus gentes y la exuberante vacuidad de un terreno tan hostil como fascinante. ¿A quién no le seduciría ese silencio que se retuerce de dolor? Guillaumet fue un documentalista más que un pintor. Tuvo la capacidad técnica y la sensibilidad artística de transmitir el desarraigo y la soledad del desierto. Fue capaz de acariciar las entrañas de Argelia y de dirigirse...

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